PRESENTACIÓN ENERGÍA 2024

Foro de la Industria Nuclear Española tiene el gusto de presentar un año más el prontuario ENERGÍA 2024 y ofrecer datos e informaciones actualizados del contexto energético nacional y mundial. Como es habitual, este prontuario puede consultarse y descargarse también en www.foronuclear.org.

Durante el año 2023 prosiguió la guerra por la invasión rusa de Ucrania y en octubre tuvo lugar el ataque de Hamas a Israel. En este contexto de incertidumbre se mantuvieron altas las tasas de inflación (6,8% a nivel global) con el consiguiente encarecimiento del dinero y altas tasas de interés. El precio del petróleo, no obstante, descendió, manteniéndose prácticamente todo el año por debajo de 90 dólares, desde los 122 que había alcanzado el año precedente.

En España el PIB creció en 2023 un 2,5%, cifra que contrasta con el 5,8% del ejercicio anterior.  El consumo de energía primaria descendió un 3,2% y el de energía final creció muy levemente (un 0,3%).  Por lo que respecta al consumo eléctrico, también descendió en nuestro país en 2023 (-2,3% medido en demanda en barras de centrales). Todo ello confirma el desacoplamiento de estas variables con el PIB. Analizando otros productos energéticos, se observa que el consumo de gasolinas creció un 5,4%, el de gasóleos descendió un 4,2% y el de gas natural descendió también un 11,0%.

Por lo que respecta a la generación eléctrica, la producción neta en España en 2023 fue de 266.807 GWh, un 3,5% inferior a la del año anterior. Por tecnologías, nuclear y eólica fueron las que más aportaron, ambas por encima del 20%. Les siguieron los ciclos combinados (17%), fotovoltaica (14%) e hidráulica (9%). Comparativamente con el anterior ejercicio, las que más crecieron fueron la hidráulica (41%) y la fotovoltaica (37%). La primera, por su variabilidad, muy dependiente de la meteorología (año seco o año húmedo) y la segunda fruto del incremento de su potencia instalada.

Las tecnologías libres de CO2 supusieron el 74% del total de la generación eléctrica. Esto resultó en la cifra histórica más baja de emisiones contaminantes por la generación de electricidad: 32,0 millones de toneladas de CO2 equivalente en 2023. Esta cifra era de 100 millones hace poco más de 15 años. El ratio tonelada de CO2/MWh también se redujo al mínimo histórico: 0,12. Hay que destacar en este sentido que, en España, un 27,5% de la producción eléctrica libre de emisiones correspondió a la energía nuclear.

La potencia neta instalada en España en 2023 se incrementó en un 5,2% hasta los 125.620 MW, debido a las nuevas instalaciones fotovoltaicas (+5.589 MW). En cuanto a la demanda máxima horaria en el sistema peninsular, se alcanzaron los 38.615 MWh en la tarde del 24 de enero, un 15% por debajo de la máxima histórica alcanzada en 2007.

Por lo que respecta al funcionamiento medio de las distintas tecnologías en horas equivalentes a plena potencia, durante 2023 destacó una vez más el parque nuclear con 7.626 horas, seguido por los residuos renovables con 4.977 horas. La eólica funcionó 2.035 horas y las centrales de ciclo combinado de gas natural 1.754 horas. Este mayor número de horas de utilización permitió a las centrales nucleares contribuir al mix eléctrico con un 20,3%, con tan sólo una cuota del 5,7% de la potencia total, gracias a su no dependencia de factores externos no gestionables. La eólica, con el 24,6% de cuota, suministró un 23,5%, los ciclos combinados, con el 21,0% de potencia, el 17,3% de la producción, y la fotovoltaica, con el 20,1%, el 14,0%.

La dependencia energética exterior sigue siendo un aspecto negativo de nuestra realidad económica. El saldo de la balanza energética supuso para España un déficit de 37.209 millones de euros en 2023, equivalente al 2,54% de nuestro PIB. En términos relativos dependimos en un 74,4% de otros países, según datos de Eurostat de 2022. La media para la UE-27 era del 62,5% y, en nuestro entorno, sólo Irlanda, Países Bajos e Italia presentaban una dependencia en términos relativos superior a la de España.

Los precios de la energía eléctrica experimentaron importantes bajadas en el año 2023. Los precios finales medios anuales del mercado mayorista, que se habían quintuplicado en los años 2021 y 2022, descendieron, pasando de los 204 euros/MWh en 2022, a los 100 euros/MWh en 2023. Hay que señalar que hasta el 31 de diciembre de ese año, se mantuvo el IVA en el 5% y el Impuesto de la electricidad en el 0,5%. Por lo que respecta a la tarifa regulada, PVPC, las bajadas también fueron importantes. Para un hogar con un consumo de 200 kWh mensuales y potencia contratada de 3,45 kW, el coste medio diario pasó de 2,40 euros en 2022 a 1,43 euros en 2023.

Centrándonos en la energía nuclear, el parque nuclear español funcionó con las máximas garantías de seguridad, proporcionando un suministro eléctrico firme y continuo y ayudando a la estabilidad de la red eléctrica. Esta fuente generó en 2023 en nuestro país 54.276 GWh netos. Los indicadores de funcionamiento globales de las centrales nucleares españolas fueron altos y positivos, con un factor de carga del 87,8%, un factor de operación del 90,7%, un factor de disponibilidad del 89,5% y un factor de indisponibilidad no programada del 2,2%, lo que refleja la fiabilidad y estabilidad de su operación. La energía nuclear, con medio siglo de operación en España, es la única tecnología que lleva doce años consecutivos produciendo más de la quinta parte de la electricidad. En 2023 su aportación evitó la emisión de unos 20 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, por lo que resulta esencial en la lucha contra el cambio climático.

A nivel internacional, a 31 de diciembre de 2023, en el mundo había 413 reactores en operación en 32 países. Otros 59 nuevos reactores se encontraban en construcción en 17 países. La producción de electricidad de origen nuclear en los últimos ejercicios ha sido de unos 2.600 TWh, lo que representa aproximadamente el 10% de la electricidad total consumida en el mundo y casi la tercera parte de la generada sin emisiones contaminantes. La nuclear es la segunda fuente baja en carbono tras la energía hidráulica.

La “continuidad de la operación” consiste en el funcionamiento de una central nuclear, manteniendo su nivel de seguridad, más allá del periodo inicialmente considerado en su diseño. Es una práctica habitual en cada vez más países y constituye una estrategia adecuada para poder cumplir simultáneamente con los aspectos básicos del desarrollo sostenible, ya que garantiza autonomía estratégica y la diversificación del abastecimiento energético y ayuda a la lucha contra el cambio climático.

La experiencia internacional demuestra que es técnicamente viable operar las centrales nucleares más allá de su plazo de diseño, manteniendo los niveles de seguridad y fiabilidad exigidos por las legislaciones nacionales e internacional. Así, a 31 de diciembre de 2023, en el mundo había 193 reactores nucleares a los que los distintos organismos reguladores de 18 países les han concedido autorización para operar más allá de 40 años, adoptando distintos esquemas: en unos casos se han concedido autorizaciones para 20 años adicionales, en otros por un periodo determinado y, en otros casos, de forma indefinida. En Estados Unidos, donde la mayor parte de sus reactores tienen autorizaciones a 60 años, seis de ellos tienen autorización para operar durante 80 años. En total, más del 45% de los reactores nucleares existentes en el mundo tienen autorizaciones de explotación a largo plazo.

A finales de 2023 tuvo lugar en Dubai (Emiratos Árabes Unidos), la COP 28 (28ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático de Naciones Unidas). Una de las conclusiones se refirió a que la nuclear sea considerada como una de las tecnologías sin o con bajas emisiones. Y que esta tecnología ha de ser acelerada para que sea posible abordar una reducción profunda, rápida y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero, que permita limitar el incremento de la temperatura global a final de siglo en 1,5ºC, respecto a los niveles preindustriales, según lo establecido en el Acuerdo de París de la COP21 en diciembre de 2015.

Por otra parte, en esta misma reunión internacional, 24 países de cuatro continentes se han comprometido a triplicar la potencia nuclear instalada de aquí al año 2050. Mediante la firma conjunta de una declaración, reconocen el papel clave de la energía nuclear en conseguir un balance neto de cero emisiones de gases de efecto invernadero en ese año. Otro de los elementos centrales de la declaración es la invitación a los miembros de las instituciones financieras internacionales a incluir a la energía nuclear en las políticas de financiación energética. Entre los países firmantes de esta declaración se encuentran Canadá, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Hungría, Japón, Marruecos, Países Bajos, Polonia, Reino Unido y Suecia. En este contexto, llama la atención el actual programa de cierre paulatino de los siete reactores nucleares españoles, a llevar a cabo entre noviembre de 2027 y mayo de 2035, cuestión que es recomendable replantear, puesto que la energía nuclear es una tecnología que debe servir como puente para alcanzar los objetivos de la transición energética.

Por otra parte, debe abordarse la carga fiscal discriminatoria que soporta el parque nuclear español en comparación con otras tecnologías. Esta carga excesiva de impuestos y tasas no solo es injusta, y redundante en algunos casos, sino que pone en peligro la viabilidad de las centrales. Por ello, urge revisarla y reducirla considerablemente, sin contemplar, en ningún caso, incrementos adicionales.

No queremos despedirnos sin agradecer a nuestros lectores su interés a lo largo de los casi 40 años de vida de este prontuario. Nuestro deseo es seguir recibiendo sugerencias que permitan mejorar futuras ediciones y, en definitiva, el servicio que pretendemos facilitar con ENERGÍA 2024, así como a través de todas las publicaciones y actividades que realizamos.

 

Madrid, junio de 2024